UN “DÍA DEL PADRE” DE UN PADRE CUALQUIERA…O NO.

Me levanto, y los dos vienen corriendo y me gritan: “¡feliz día del padre!”. Y yo en vez de maldecirlos porque tengo mucho sueño, sonrío y los abrazo fuertemente.

Les pedí paciencia para “el día del padre”, no les pedí ni una corbata, ni el “directo” de M-clan, ni una agenda Moleskine nueva (la de esta año ya esta tuneada por ellos de bolis y plastidecors, y la verdad, me encanta como queda). Entonces Martí me dice que tienen unos regalos para mí, pero que me los darán luego.

Pasa el día, un día como cualquiera, pero lleno de compartir proyectos por las redes sociales: El maravilloso ebook  #papiconcilia de Usúe Madinaveitia donde un montón de papis explicamos cómo conciliamos, como nos lo hacemos para disfrutar de nuestros hijos. La revista de crianza online “Niño Verde” de crianza y ecología, donde colaboro con mis artículos idos de la olla (quien me lo iba a decir cada vez que me discuto con mi mujer por el reciclaje que escribiría en una revista de ecología). Alguna que otra foto, algún que otro momento…

Bajo a la calle con mi hijo Mario, Mario y Mario…lo digo tres veces porque a veces parece que en este blog solo hable de uno de mis hijos, y hasta me lo han recriminado y todo, y con toda la razón del mundo. Nos tomamos un zumo de pera, un café con leche y compartimos un donut. Sí, eso es lo que tiene ser el hijo de Un Papá como Darth Vader…”Asuuuuuuucar”, que diría Celia Cruz..

Miro el móvil 1000 veces en un minuto, y por supuesto estoy a la vez con Mario jugando y es que, el anuncio ese que decía que los hombres no podemos hacer más de una sola cosa a la vez, no solo era una chorrada, sino que además es mentira. Pero en el móvil, en el correo, en el whats app, no hay respuesta…pocas veces la ha habido. Mucha gente es así, les envías cosas, pones no solo tu currículum, sino también el corazón delante de sus narices…y no  te contestan ni un miserable e-mail de esos inpersonales y rancios, y en los que todos son identicos para cada persona.

Y entonces Pati, la mamá y camarera del bar Rubick (parada habitual en nuestra rutina), me recuerda lo afortunado que soy estando con mi hijo Mario y que mucha gente pagaría por ello, y yo le digo que sí, que es indescriptible la unión que tenemos Mario y yo, pero que necesito un trabajo, por tranquilidad económica, por sentirme vivo…no sé si me explico.

Mi vida es así, feliz por disfrutar de mis hijos. Desquiciado por estar con mis hijos. Y entonces todo el mundo te dice aquello de: “Tú lo que necesites es un trabajo”. Claro que lo necesito, pero no precisamente para ver menos a mis hijos, y no hace falta que todo el mundo me lo recuerde cada minuto…

Comemos los tallarines esos que hace el papa con la salsa de Pesto pre-fabricada, vamos a buscar a Martí  al cole y nos pasamos la tarde con la familia. Pero antes, me regalan algo:

Yo a mis hijos les pedí paciencia, y ellos me han regalado un montaje de dos fotos con ellos, una colonia, una libreta que lo flipas para que todo lo que se me pasa por la cabeza lo plasme y un reloj de arena. Sí, un reloj de arena para que cada vez que me vaya a convertir en uno de aquellos ogros de la batalla final de “El hobbit”, respire, mire el reloj de arena, pasen esos 3 minutos y piense que en el fondo, todo tiene arreglo.

Acabo el día en el cine Phenomena de Barcelona viendo la película “Interestelar” con mis padres…bonita manera de acabar “El día del padre”. Una película maravillosa que entre muchas cosas, trata de la paternidad, o a lo mejor como estoy tan chalado, ya veo “paternidad” en todos los lados. Y entonces allí, en la gran pantalla del cine, con un sonido que te cagas y una proyección en 70mm, me doy cuenta que la aventura de “El día del padre” llega a su fin, pero que la paternidad sigue, para siempre. Y que hace dos veranos, mi amigo Jordi me dijo algo cuando le explicaba que esto de la paternidad me superaba: “Con la imaginación que tienes tu Carlos…”

Pues creo que sí, algo de imaginación tengo, y la utilizo muy poco en el día a día con mis hijos y debería hacerlo más…quizás la respuesta a todo son “máquinas del tiempo”, “alfombras voladoras”, y “tesoros perdidos”…me da que si.

“El día del padre” no me gusta, ME ENCANTA que diría Martí, porque en el fondo, “El día del padre” es cada día de todo el año, pero ese día te lo recuerdan, por si acaso. Y me importa 3 pueblos si se lo inventó “El corte Inglés”, Barack Obama, Willy Wonka o la Coca-cola, me la trae floja la verdad…

Mi día del padre sigue cada día, con nuestros tallarines al pesto, rabietas, cromos de Frozen, canas, parques llenos de niños y yo con el TOC a tope, mirar al móvil 1000 veces al minuto y por supuesto ninguna respuesta, y pensando que el día que tenga trabajo, estaré más tranquilo, económicamente y personalmente, y claro que me pondré contento, solo faltaría, pero también me pondré triste, muy  triste…y me acordaré de mi medio donut con Mario, de cuando me da las gracias cada vez que le doy una tostada, cuando me “hace un susto” en el parque, cuando me sonríe de esa manera que solo sabe él (y  aunque las sonrisas que le hace a mamá molan más, tampoco me puedo quejar), de nuestros paseos para dormirlo, de las galletas Oceanic, del Mic, de cuando pintamos, de cuando jugamos al escondite, de cuando me dice: “Ayuya Papa”, para que lo baje de algún sitio que ha escalado,  de cuando estamos los 3 solos, sin mamá, y yo estoy de los nervios, y ellos aún así, no solo tienen paciencia conmigo, sino que además, me regalan un reloj de arena…y por supuesto, de las palabras de Pati, eso seguro.

Reloj de arena

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5 Respuestas a “UN “DÍA DEL PADRE” DE UN PADRE CUALQUIERA…O NO.

  1. ¡Grandísimo post!
    La verdad es que yo envidio a mi marido por estar con Carlota, todo el día y él me envidia, porque tengo trabajo. En fin…. Que es lo que hay. Y no es que él no sea feliz estando con su hija. Si no que sabe que la mami, useasé yo, quiero estar más tiempo con ella y justo ahora, es cuando me dan más trabajo, cuando me dicen que me cambian de sitio y trabajo todo el día y ese día me acordé de tu mujer, de Vanessa y pensé que si ella puede, yo también.
    Y el papi se pasa el día con su niña, abrazados, jugando y durmiendo y yo me siento tranquila porque siento que no puede estar en mejores manos. Porque los papis, aunque os quejéis, adoráis lo que hacéis. Yo lo sé.
    El día del padre, Carlota le hizo algo especial a papá. Decirle papá y mirarlo a la cara, por primera vez. ¿El regalo? Qué mejor regalo que ese!!! Espero que en mayo diga mami, mirándome a mi y no a la lámpara.

    Saludos

  2. Ohh que bonito!
    Yo también tengo la suerte de estar junto a mi hijo las 24hr, trabajo,pero al ser autónoma se viene conmigo.Y también me cansa un poco escuchar eso de :”ya verás como descansas cuando vaya al cole” o “estarás deseando que vaya al cole eh”
    Da la sensación de que me moleste mi hijo y para nada. Claro que me hace ilusión que vaya al cole y que aprenda cosas nuevas,pero tampoco me importa que no vaya y tenerlo conmigo todo el día.
    Nunca mas volverán a ser pequeños,llegará un día que llegaran a casa a comer y no los verás más en todo el día así que hay que aprovechar ahora lo que se pueda.

  3. yo desde hace dos semanas paso 24 horas al día con mi hijo y me encanta…todavía no me ha dado tiempo a agobiarme jeje. además yo soy de las que va con el peque a todas partes, a mi no me molesta y hago todo lo posible porque no moleste al resto. me ha gustado mucho tu día del padre!

  4. Recuerdo una de las frases que siempre había oído sobre esto de los hijos, la del “tiempo de calidad”.

    Y recuerdo que cuando el Monstruo era un bebito (nunca fue pequeño, pero últimamente le ha dado por mirar fotos y… Dios, qué pequeño era!) y yo tenía tiempo para leer mientras le daba el pecho porque el pobre era poco interactivo leí una frase del Dr. Gozález que decía que en esto del tiempo pasado con los niños la cantidad era mejor que la calidad, que si no podía haber tiempo en cantidad, pues mejor dar tiempo de calidad; pero que lo mejor sería siempre la cantidad.

    Mi marido también tiene cantidad de tiempo con él, y yo intento que el tiempo que tenemos juntos sea de la máxima calidad posible. Y es lo único en lo que me parece que ser dos padres es mejor que ser familia monoparental. El backup: si uno no puede, puede el otro, y siempre hay alguien ahí. Para el resto no se me ocurren diferencias.

  5. Una de las mejores formas que he visto de explicar lo que es ser padre… te has salido y… espero que pronto te llamen y tengas ese tan ansiado trabajo.. sólo los que estamos como tú sabemos lo que significa esa llamada.. para lo bueno y para lo malo

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